Alcalinidad Total (TAC): El efecto tampón que estabiliza el pH y evita el rebote ácido
La alcalinidad total (TAC, Titre Alcalimétrique Complet) mide la concentración de iones carbonato, bicarbonato e hidróxido disueltos en el agua, expresada en partes por millón (ppm) o mg/l de carbonato cálcico equivalente.La función biológica y química de la alcalinidad es actuar como un amortiguador o tampón químico (buffer): neutraliza los ácidos y bases añadidos evitando fluctuaciones violentas en el pH del agua.Si la alcalinidad es demasiado baja (por debajo de 80 ppm), el agua carece de inercia química: el pH se vuelve sumamente inestable (efecto rebote), saltando bruscamente de 6.8 a 8.0 con solo añadir unos mililitros de reductor de pH o tras una tormenta de lluvia ácida, descalibrando los dosificadores automáticos.Por contrapartida, si la alcalinidad es excesivamente alta (superior a 150 ppm), el pH queda bloqueado en valores elevados (7.8 - 8.2) y resulta casi imposible bajarlo, exigiendo cantidades ingentes de reductor de pH (ácido sulfúrico o bisulfato sódico).Para subir la alcalinidad sin desestabilizar el agua, se utiliza bicarbonato sódico puro: 17 gramos por metro cúbico elevan la alcalinidad en 10 ppm. Si la alcalinidad no está calibrada en 80-120 ppm, regular el pH es una tarea condenada al fracaso.